TIPOS DE PÁRRAFOS
Párrafo argumentativo: presenta una idea para convencer a alguien
de aquello que se afirma o se niega.
Párrafo conceptual o de definición: para precisar el significado de
un término o centrar un pensamiento que se utilizará más adelante. Sin estas
definiciones conceptuales, el lector no entendería las ideas del autor. Por eso
son imprescindibles en los escritos de tipo técnico y científico.
Párrafo cronológico: Los que refieren la sucesión temporal de un
evento.
Párrafo de enumeración: cuenta con una frase organizadora que ayuda
al lector indicando la ordenación del texto. Esta frase puede ir antepuesta o
pospuesta a un inventario de propiedades que se refieren a un mismo objeto,
idea o hecho. Los errores más frecuentes son: Omitir la frase organizadora,
presentar contradicciones entre la frase organizadora y la lista, repetir los
elementos de la lista, ordenar los elementos sin criterio y utilizar una
estructura sintáctica diferente en los elementos enumerados.
Párrafo descriptivo: describe el objeto, persona, idea o situación
de la que se va a hablar. Al describir, hay que seguir algún orden lógico: ir
de lo general a lo particular, de lo externo a lo interno; si la descripción es
de un proceso temporal, se puede ir del pasado al presente o viceversa,
etcétera.
Párrafo descriptivo: describe el objeto, persona, idea o situación
de la que se va a hablar. Al describir, hay que seguir algún orden lógico: ir
de lo general a lo particular, de lo externo a lo interno; si la descripción es
de un proceso temporal, se puede ir del pasado al presente o viceversa,
etcétera.
Párrafo comparativo: Consiste en la expresión de las semejanzas o
diferencias que existen entre dos objetos o fenómenos.
Párrafo de causa-efecto: Presenta un hecho seguido por las razones
que lo ha causado o por las consecuencias que de él se derivan.
Párrafo de planteamiento y resolución de un problema: estructurado
en dos partes: En la primera se presenta el problema, de forma explícita o
velada. En la segunda se expone la solución, de la misma forma que el problema.
Párrafo de secuencia o proceso: en este tipo de párrafos se
describe una serie de eventos o un proceso en algún tipo de orden.
Párrafo deductivo: Idea principal al inicio. Para su construcción
se parte de una generalización para luego presentarse casos específicos.
Párrafo inductivo: Idea principal al final. Se inicia con oraciones
que expresan ideas secundarias para llegar a una generalización, o idea
temática como una conclusión de lo que se ha afirmado.
Párrafo de conclusión: se utiliza para cerrar un tema o un
apartado. Es fácil detectarlo porque empieza con expresiones como las
siguientes: en conclusión, en síntesis, de todo lo anterior podemos concluir
que, por consiguiente y otras semejantes.
Párrafo de apertura: Es el que introduce el texto. Su función es
fundamental, ya que en él el autor presenta el problema, plantea la tesis,
atrae el interés del lector, etc. A veces es conveniente dejar este párrafo
para redactarlo al final.
Párrafo de transición: sirve para dar un cambio en el tema, de
puente para la continuación del texto o para pasar de una parte a otra. Utiliza
expresiones como: en consecuencia, por lo tanto, no obstante, a pesar de lo
anterior, además, por último, a continuación, etc.
Párrafo de cierre: resume el sentido general del texto, lo redondea
dándole pleno sentido, y pretende dejar un buen recuerdo en el lector. A veces
puede ofrecer conclusiones en torno al tema tratado, ofrecer sugerencias o
motivar al lector para unirse a las ideas defendidas por el autor. Presenta la
misma tipología que el párrafo de apertura, en este caso para resumir o
recuperar lo esencial del texto.
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